- El proyecto de Orden que aprueba el CNAF establece en dos bandas una reserva de espectro para redes de autoprestación, es decir redes privadas explotadas por entidades (no operadores) que podrían establecer una red 5G para sus necesidades internas.
- Además, el proyecto propone fijar límites en el volumen máximo de espectro que permitirían que todos los recursos radioeléctricos se distribuyeran entre 3 operadores.
La CNMC acaba de publicar su informe sobre el nuevo proyecto de Orden que aprueba el Cuadro Nacional de Atribución de Frecuencias (CNAF) sobre el uso del dominio público radioeléctrico (IPN/CNMC/007/23).
El espectro radioeléctrico está formado por las ondas electromagnéticas propagadas por el espacio en las frecuencias comprendidas entre 9 kHz y 3.000 GHz. Es un recurso natural y limitado que tiene la consideración de bien de dominio público y es indispensable en multitud de sectores: telecomunicaciones, audiovisual, defensa, servicios de seguridad y emergencia, navegación aérea, posicionamiento GPS, etc. Es un recurso esencial para dar servicios de telecomunicaciones y audiovisuales y tiene, por tanto, una clara relevancia para el desarrollo competitivo de los mercados.
El Cuadro Nacional de Atribución de Frecuencias (CNAF) permite lograr una utilización coordinada y eficaz del espectro. Mediante el CNAF se realiza a nivel nacional la atribución de servicios a las diferentes bandas y subbandas del espectro radioeléctrico.
El proyecto analizado por la CNMC contiene previsiones ya analizadas en el proyecto que examinó en octubre (que no ha sido aprobado), y otras adicionales.