Nueva mudanza en la TDT. Los canales de televisión tendrán que desalojar las frecuencias que ocupan actualmente para ceder su espacio a las comunicaciones digitales de quinta generación, que permitirán el desarrollo de servicios electrónicos, como el comercio online o la sanidad móvil. Este cambio de frecuencias, coordinado por la Comisión Europa, deberá concluir antes del 30 de junio de 2020. Como paso previo, en diciembre de 2017 los Estados tendrán que tener cerrados los acuerdos transfronterizos con sus vecinos para evitar interferencias.
La nueva reordenación de canales de televisión se enmarca dentro del mercado único digital y viene obligada por el llamado “segundo dividendo digital”, que consiste en liberar la banda de frecuencias de 694 a 790 MHz, que ahora ocupa la TDT, para aumentar la capacidad de las redes móviles e impulsar así el Internet de las cosas, el comercio electrónico o los servicios en la nube. Las emisiones televisivas serán trasladadas a la banda inferior a 700 MHz, de modo que los telespectadores tendrán que adaptar otra vez sus equipos y los operadores que distribuyen las señales se verán obligados a actualizar la red.
Además, todos los Estados están obligados a comunicar sus “hojas de ruta nacionales”, incluido un calendario pormenorizado, antes del 30 de junio de 2018. El objetivo es “limitar el impacto del proceso de transición para el público” y “facilitar la disponibilidad de equipos” necesarios para ver la televisión.
La Comisión ha trasladado a los Estados miembros un cuestionario para coordinar el cambio de frecuencias y abordar los problemas transfronterizos. Bruselas quiere tener información sobre los planes de cada país con el objetivo de que antes del 31 de diciembre de 2017 los acuerdos entre vecinos estén cerrados. Por su posición geográfica, a España se le reclaman datos sobre las negociaciones bilaterales con Francia, Portugal, Reino Unido, Andorra, Argelia y Marruecos.
Algunos países han avanzado ya a Bruselas sus medidas para abordar la transición tecnológica. Portugal, por ejemplo, explica que la mudanza de canales acarreará “importantes costes adicionales” y avanza su intención de utilizar los ingresos de la subasta de la nueva banda de frecuencias para afrontar las inversiones necesarias en la TDT (red de difusión, antenas, transmisores).
La decisión aprobada a mediados de marzo por el Parlamento Europeo y el Consejo establecen los plazos para la migración de canales. A la espera de que la Comisión dé el definitivo visto bueno, la banda de 700 MHz estará disponible para los nuevos inquilinos antes del 30 de junio de 2020, si bien la mudanza se podrá retrasar dos años “por motivos debidamente justificados”. Por ejemplo, interferencias, dificultades para una parte importante de la población o excesivo coste económico.